Preguntas Frecuentes

Aunque cada vez disponemos de más información sobre la psoriasis, sigue siendo normal que las personas que sufren esta enfermedad tengan dudas al respecto.

Por ese motivo hemos creado este espacio, en el que encontrarás diferentes respuestas a las consultas más frecuentes sobre la psoriasis, ofrecidas por profesionales sanitarios expertos en esta patología.

Preguntas generales

¿Tienes dudas sobre la psoriasis?

Tener dudas generales sobre la psoriasis es muy normal. A continuación, encontrarás un listado de consultas genéricas que te ayudarán a entender mejor tu patología.
No. Por tanto no hay motivos para abstenerse del contacto físico con otras personas.
No, la psoriasis es una enfermedad crónica, dura toda la vida. El tratamiento actual puede reducir eficazmente los síntomas de la psoriasis, y mejorar la calidad de vida.
Se desconoce la causa de la psoriasis pero existen muchos factores relacionados con la psoriasis y su desencadenamiento. La psoriasis es en parte una condición genética, lo que quiere decir que serás más propenso a contraerla si alguien de su familia ya la padece.
La piel psoriásica suele presentar una de las características siguientes, o todas ellas: descamación, engrosamiento e inflamación.
Algunas personas sienten picor en relación con la psoriasis. Se estima que alrededor del 60% de las personas que la sufren experimentan picor.

Cita con el médico

¿Qué debería preguntarle al médico?

Anota las siguientes preguntas que podrás hacerle a tu médico para sacar el máximo partido a tu visita y obtener el mayor número de respuestas a tus dudas.
Es importante mantener un contacto regular con el médico de cabecera para comprobar que recibes el tratamiento y la asistencia que necesitas. Visitar al médico de cabecera una vez al año puede ayudarte a desarrollar conjuntamente el tratamiento a largo plazo idóneo para tu psoriasis. También brinda al médico la oportunidad de comentar tu evolución y ver cómo funciona el tratamiento.
La psoriasis no tiene cura, pero existen muchas opciones terapéuticas y lo que funciona en una persona podría no tener el mismo efecto en otra. Si crees que los tratamientos no te están ayudando, concierta una cita con tu médico de cabecera para trasladarle tus inquietudes, ya que el médico no puede saber que la psoriasis no está controlada si no se lo dices.
Los diferentes tratamientos pueden tener métodos distintos de aplicación, por lo que es importante leer las instrucciones.Si no estás seguro de si estás utilizando el tratamiento correctamente, tienes varias opciones. Lee el folleto informativo que se proporciona junto con el tratamiento, el cual contiene información sobre cómo deberías de estar utilizando. Si lo prefieres, también puedes contactar con un profesional sanitario como un farmacéutico, médico de cabecera o personal de enfermería, quienes podrán asesorarte sobre el mejor uso del tratamiento.
Quizá el médico no se haya dado cuenta del impacto que tu dolencia tiene en su vida y no entienda del todo la incomodidad que te genera aplicarte con frecuencia tratamientos algo engorrosos. Quizá el médico ni siquiera sepa que el tratamiento no está controlando los síntomas si no se lo dices. Intenta poner por escrito tus preocupaciones con algunos ejemplos del impacto que el tratamiento tiene en tu vida. Quizá podría acompañarte un familiar para que también dé su opinión.
En general, los tratamientos para la psoriasis se dividen en tratamientos tópicos (se aplican sobre la piel), tratamientos sistémicos (afectan al conjunto del organismo, como los comprimidos o las inyecciones) y fototerapia (tratamiento con luz). Lee el folleto informativo que se proporciona junto con el tratamiento y habla con tu médico si no sabes muy bien cómo utilizar el tratamiento o durante cuánto tiempo deberías seguirlo. Los tratamientos tópicos incluyen:

Cremas hidratantes (emolientes) – se pueden utilizar junto con otros tratamientos para ayudar a mantener la elasticidad de la piel y reducir grietas y picores.

Preparados de alquitrán de hulla – solían ser la base del tratamiento, pero tienden a ser engorrosos, no huelen bien y pueden manchar la ropa. Las versiones más modernas resultan menos complicadas y el olor es menos fuerte. Los champús de alquitrán de hulla pueden ser útiles para tratar la psoriasis del cuero cabelludo.

Cremas con ditranol – pueden ir bien pero irritan la piel normal y deben aplicarse con mucho cuidado. También manchan la ropa y solo pueden utilizarse por un tiempo breve antes de lavar la piel (el tiempo se puede ampliar gradualmente a partir de unos pocos minutos).

Análogos de la vitamina D – Son también menos engorrosos y huelen menos que los preparados de alquitrán de hulla y, a diferencia del ditranol o el alquitrán de hulla, no manchan la ropa. Solo una minoría de personas experimenta una irritación cutánea y hay que ir con cuidado para no exceder la dosis indicada.

Cremas y pomadas con esteroides – reducen la inflamación y son fáciles de utilizar. Se recomienda utilizarlas por ciclos en lugar de hacer un uso continuado para así reducir el riesgo de nuevos brotes al interrumpir su aplicación.

Combinación de análogos de la vitamina D y esteroides – Combinan ambos principios activos en una única fórmula. Son ampliamente utilizados y tiene varias presentaciones como pomada, gel o espuma corporal. Cada parte de la combinación actúa sobre aspectos específicos de la psoriasis: los esteroides sobre la inflamación y los análogos de vitamina D sobre la aceleración de la piel que produce placas y escamas. También tienen un efecto sinérgico, es decir, juntas mejoran los resultados que producen por separado y reducen los efectos secundarios como la irritación y el efecto rebote.

Tazaroteno – Se considera menos eficaz que otros tratamientos pero a veces se recomienda para ciertas zonas como las uñas o las plantas de los pies. Puede producir irritación.

Por lo general, la fototerapia y los tratamientos sistémicos solo los administran servicios hospitalarios especializados y tienden a reservarse para casos graves de psoriasis que no han respondido a tratamientos tópicos. La mayoría de tratamientos sistémicos actúan suprimiendo el sistema inmunitario. Dado que la psoriasis es una enfermedad autoinmunitaria (en la que su sistema inmunitario, que normalmente le protege de las infecciones, se reconoce a sí mismo con un ‘enemigo’), estos tratamientos pueden resultar muy eficaces. No obstante, pueden tener efectos secundarios significativos y requieren una supervisión exhaustiva. El tratamiento con luz puede consistir en ciclos de exposición a luz ultravioleta B (UVB) o psoraleno más ultravioleta A (PUVA), que consiste en luz ultravioleta A más un comprimido llamado psoraleno, para intensificar el efecto.
Las personas que sufren psoriasis presentan un riesgo más elevado de sufrir depresión y ansiedad. La psoriasis es mucho más que ‘una simple afección cutánea’. Puede tener un gran impacto en tu autoestima y bienestar general, que a su vez afectan a tu estado de ánimo.

Independientemente de la causa de tu depresión, es importante que busques ayuda profesional y médica. El médico de cabecera puede explicarte todas las opciones de las que dispones, incluidas la psicoterapia y la medicación, si procede.
Es una gran noticia que la psoriasis haya mejorado, pero no significa necesariamente que puedas interrumpir uno o todos los tratamientos. Quizá haya mejorado porque la psoriasis está bajo control gracias al tratamiento y se intensificaría si lo interrumpieses. Sin embargo, la psoriasis tiende a seguir ciclos de brotes con fases intermedias menos graves.

No interrumpas nunca un tratamiento que te hayan recetado salvo que te lo indique el médico.
La psoriasis no tiene cura, pero hoy en día existen opciones más eficaces, cosméticamente más aceptables y menos engorrosas que en el pasado. Quizá podrías concertar una cita para volver a hablar con tu médico de cabecera.

Si el médico de cabecera no está seguro de recetarte otras opciones de tratamiento, y no se logra controlar adecuadamente tu enfermedad, puede derivarte a un dermatólogo.

Existen también varias opciones. Algunos médicos de cabecera han recibido una formación adicional en dermatología y pueden asesorarte con mayor detalle; se hace referencia a estos médicos como ‘médicos de cabecera con un interés especial en dermatología’. También tienes la opción de visitar en un hospital a un especialista en dermatología. O bien puedes concertar una cita con un dermatólogo privado.

Es difícil no sentirse frustrado, pero quizá te ayude si te preparas lo que quieres decir para poder presentar tu caso con calma. Practica antes lo que dirás o escribe una lista de los efectos de la psoriasis en tu vida. De este modo podrás transmitir una perspectiva completa.
Quizá el médico de cabecera no se haya dado cuenta de la angustia que te genera la psoriasis. Intenta ponerte en su lugar y planifica qué quieres decirle. Lleva un registro de tus síntomas y tratamientos, y muéstraselo al médico de cabecera en tu próxima cita.

Toma nota de tus inquietudes para poder recordar todo lo que quieres que el médico entienda. Concierta una cita solo para comentar esto y deja de lado otras consultas médicas, de este modo dispondrás de todo el tiempo para abordar detalladamente tus inquietudes y no olvides explicar al médico el impacto que la enfermedad está teniendo en tu vida.

Si sigues teniendo la sensación de que no te toman en serio, considera la posibilidad de pedir hora con otro médico de cabecera del mismo centro y pregunta si en tu centro hay algún médico de cabecera con un interés especial en dermatología.

Tratamientos para la psoriasis

¿Qué debería de saber sobre los tratamientos?

Si te surgen dudas comunes sobre los tratamientos para la psoriasis y sus posibles efectos secundarios echa un vistazo a este listado de preguntas que seguro te resultarán muy útiles.
Aproximadamente el 70% de pacientes de psoriasis pueden controlarla exclusivamente con ayuda de tratamientos tópicos. Entre estos, las combinaciones fijas de corticoides y análogos de vitamina D son los tratamientos más prescritos en España.
La rapidez de respuesta varía de un tratamiento a otro. Con el tratamiento tópico adecuado, deberías notar una mejora de su psoriasis a las 1-2 semanas. Habla con tu médico sobre qué tratamiento es el mejor para ti.
Tu médico te aconsejará sobre la duración adecuada del tratamiento. La duración dependerá del tipo de fármaco(s) utilizado(s) y del tipo de psoriasis.
Tu médico te informará sobre la cantidad de medicamento que debes utilizar y con cuánta frecuencia. Si usas fármacos tópicos, es importante aplicarlos directamente sobre la lesión psoriásica e intentar evitar que se extiendan a la piel no afectada.
Si no estás satisfecho con tu tratamiento, deberías ponerte en contacto con tu médico para hablar de la necesidad de cambiarlo. Si te encuentras satisfecho con el tratamiento, debes ir al médico cuando necesites que te renueve la prescripción. Se recomienda visitar frecuentemente al médico para que éste pueda comprobar los resultados de la terapia. Pregunta al médico en cada visita cuándo debes volver a ponerte en contacto con él para acordar una nueva visita.
Tu médico te informará de los efectos adversos que puedes esperar.

Vida sana

Cómo afecta la psoriasis en la rutina de tu día a día y cuáles son las cosas a tener en cuenta para lidiar con tu enfermedad.
Con un estilo de vida saludable tienes más probabilidades de éxito con respecto a la psoriasis, y este estilo de vida es beneficioso para el sistema inmunológico, lo cual a su vez hace que mejore la psoriasis.
La ropa demasiado ajustada puede irritar la piel, y tiende a agravar los síntomas psoriásicos. Elige fibras suaves y naturales como el algodón para todo su vestuario, incluida la ropa interior.
Los agentes desencadenantes de brotes de psoriasis son distintos para cada persona. No obstante, siempre es una buena idea evitar los traumatismos, roces, el estrés, y no beber ni fumar en exceso.
En las zonas donde tengas lesiones psoriásicas, es mejor afeitarse que extraer el pelo con un método que tire de él.
Sí. Cuando vayas a la piscina recuerda eliminar el cloro lavándote, ya que éste puede resecar tu piel, y a continuación utiliza un emoliente.

MAT-18131